Los monstruos sí existen, pero sólo en nuestra predeterminada perspectiva dual de la existencia

Los montruos si existen, pero solo en nuestra predeterminada perspectiva dual de la existencia: bien/mal, mujer/hombre, divino/humano, privado/publico, mente/cuerpo.

Podemos matarlos si nos des-situamos, si nos des-doblamos, si nos des-subjetizamos, si trascendemos (me encanta esta palabra, su antónimo es reducirse, circunscribirse, limitarse, abstenerse, ceñirse, restringirse).

Es muy fuerte el espiral que atrapa y absorbe. Nos hace girar en círculos, una vuelta rápida, otra vuelta más lenta, una vuelta pequeña, otra más abierta, un arriba, otra abajo y da la sensación de que avanzamos, porque se mueve, pero es el mismo espiral que con su fuerza de torsión te va metiendo en su agujero con la rosca a la medida, hasta que te acoples a la tuerca y ya no quieras salir mas de esa ilusoria estabilidad.

Porque naturaleza no es cuando miramos una montaña verde y un lago y respiramos aire puro, la naturaleza no está pre determinada y destinada, meramente entregada para su admiración, la naturaleza está para integrarse orgánicamente en todos, porque nosotros somos la naturaleza  y nosotros tenemos el poder de crearla o destruirla, es decir de crearnos o destruirnos.

Hazte cargo de tu poder y de descarrilarte de ese espiral para despertar y re-elaborarnos.

 

Pero cómo?

 Transformando prácticas que llevan una carga significativa mermada. Aspectos culturales mermados, palabras mermadas, tradiciones sociales mermadas.

Hay tantas mermas en lo que se ha creído por generaciones correcto.

 

Dejar de normalizar

Estamos llenos de sistemas de defensa “acción-reacción” prefabricados, por ejemplo:  desacuerdos→ira, atracción→posesión, dinero→consumo, dar→recibir, es como ver un mosquito y automáticamente aplastarlo, o tengo dolor de cabeza y automáticamente me tomo un ibuprofeno….y no pensamos que un desacuerdo se puede resolver con amor?, que la atracción no necesariamente significa que debo poseerlo, que puedo dar sin esperar recibir nada a cambio, que si me duele la cabeza puedo beber agua y relajarme, que el mosquito puede dejar de molestar sin matarlo….etc, Y vamos dejando pasar tantas cosas como normales, sin darnos cuenta de la destrucción a nuestra naturaleza, de la auto-destrucción.

Somos seres con una tremenda capacidad de gestionarnos, pero estamos un poco dormidos. Tenemos la capacidad de saber gestionar el stress, todo lo que nos inquieta, somos sociales y podemos gestionar redes y sistemas nuevos de comunicación, podemos dejar fuera esa ilusión del yo, que se nos ha enseñado tanto a cultivarla. Todo lo que nos inquieta, podemos transformarlo. Somos Alquimistas por naturaleza.

Podemos por ejemplo dejar de sufrir por lo errores ortográficos en una expresión  y fijarnos más en el contenido. Podemos dejar de definirnos por el nacionalismo, que el sentido de las naciones es apegarse a valores territoriales burgueses que acortan la vista y te hacen mirar a través de una valla.

Podemos diferenciarnos y no ser siempre parte de la masa que va por la correa distribuidora del proceso de elaboración de esta fábrica de autómatas.

 

Por qué no ocupamos esas bellas capacidades?

Por qué nos autodefinimos y comportamos como sistemas cerrados! ?

Somos vida, estamos abiertos, no somos un producto acabado, estamos abiertos al constante cambio, cambiar es nuestro derecho.

Seamos propulsores del cambio, podemos acabar con la dominación y derrotar paradigmas (relaciones impuestas, patriarcado, capitalismo, doctrinas, etc) y generar una naturaleza de relaciones concientes de nuestra inter-existencia, porque somos universo infinito.

Porque no es necesario ni siquiera luchar, ni siquiera resistirse, solo hay que fluir con una totalidad elevada.

 

Seamos libres!

Libre de lealtades forzadas, libres de victimizaciones, libre de responsabilizar a otros de nuestro modo de existencia. El único responsable de nuestra propia paz somos nosotros,

Luego, los monstruos no existen.  😉

 

 

Ana.

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